Tremenda interpretación de Somewhere over the Rainbow, me ha maravillado el estilo que le ha dado a la canción, un estilo muy especial de jazz, genial.
Tremenda interpretación de Somewhere over the Rainbow, me ha maravillado el estilo que le ha dado a la canción, un estilo muy especial de jazz, genial.
Novecento, protagonista de una película que me ha echo pensar, más bien, que me hace pensar cada vez que la veo y que siempre que la acabo me deja con un nudo en el estómago, será porque es la película que más me ha gustado, será porque existen similitudes entre los dos, vida y muerte en un mismo lugar, sin nada más que esperanzas que se desvanecen, en medio, el beso más romántico que ha existido, además de un amor imposible por el miedo, miedo a enfrentarse al mundo tal y como es, o mejor, miedo a lo desconocido, no es miedo al fracaso, sino como dijo él, “no puedo tocar un piano con infinitas teclas”, y es verdad, cada uno al final cierra su círculo, no puede extenderlo mucho porque al final no controlas nada, todo se desmadra, una película que jamás me cansaré de verla, sería demasiado triste no poder volver a verla de nuevo, con sus apasionadas melodías llegando directamente a lo más profundo…
Pues eso, que ahora estoy liado con los examenes y no tengo mucho tiempo que dedicarle a esto.
Cada vez me gustan más las obras que compuso Debussy, esta vez he descubierto una preciosa Rhapsodia que saca los sonidos más preciosos del clarinete acompañado, como no, de la voz del piano, dándole el toque que le faltaba para convertirla en una obra maestra, también es verdad, que si el intérprete no es bueno, la obra pierde casi toda su magia, pero Bryan Crumpler es muy bueno, sinceramente, me he encantado. Que la disfrutéis.