Sobre la inauguración de la XIV edición de los Juegos Iberoamericanos

El jueves, sin cita previa, pude ir a la inauguración de la catorceava edición de los juegos Iberoamericanos que este año se juegan en España, más concretamente, en San Fernando.

Digo sin cita previa porque ayer estaba teniendo un día… llamémosle raro, y no tenía muchas ganas de hacer algo pero a eso de las ocho y ventie de la tarde me llamó mi prima diciéndome que tenía una entrada de sobra para ir a ver la inauguración de dichos juegos así que, pensando en que eso me despejaría, acepté la invitación. ¡Y por supuesto que me despejó!

Me vestí rápidamente y fuimos a verla. Había mucha, mucha gente. Casi todo el estadio lleno, llegamos sobre las nueve menos diez y por suerte encontramos tres sitios libres cerca del centro en la grada que se sitúa enfrente de la Tribuna. Así que nos sentamos a esperar a que comenzara. En la entrada tuvimos que dejar los tapones de las botellas de agua para evitar altercados, supongo, total no nos molestó pero sí nos extrañó.

Las nueve y media y aún no había comenzado, bueno, hacía un poco de fresquito y después de los días de calor que habíamos pasado, era de agradecer. Sobre las diez menos cuarto comenzó.

Saltó al escenario “Salaíto”, la mascota de los juegos. Hizo unas carreras, bailó y se retiró. Seguidamente comenzó el desfile inaugural de los atletas llevando la bandera de cada país.

Eran muchos países: Argentina, Andorra, Cuba, Costa Rica, Chile, Ecuador, México, Brasil, República democrática del Congo, Perú, Bolivia, etc… Algunos países como Argentina, México y España llevaban muchos atletas mientras que otros como Andorra llevaban a un sólo participante.

Después de el desfile, se apagaron las luces y, del suelo, empezó a salir humo, seguidamente, unas luces fueron alumbrando el lugar a través del humo. Cuando ya empezaba a aburrirme, comenzó lo bueno.

Un espectáculo bastante impresionante de fuegos artificiales. Me gustó mucho un detalle, había música de fondo y los fuegos iban bastante coordinado con los fuegos que, junto a que seguían las luces con el humo, hacían un espectáculo precioso.

No me acuerdo a qué hora terminó, porque estuve bastante entretenido, pero creo fue cerca de dos horas. Una inauguración bonita y entretenida para unos juegos que duran hasta mañana.

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