Precioso. No hay más que decir.
Precioso. No hay más que decir.
Gracias a casualidades uno siempre encuentra algo interesante. Así de simple, estás en el coche, en tu casa, andando por la calle, hablando con alguien… da igual el contexto porque siempre es un buen momento para encontrar algo interesante, algo que te guste, aunque nunca hayas oído nada parecido.
Pues gracias a una de esas casualidades, mientras estaba esperando en el coche a que mi madre volviera. Encendí la radio y puse Radio Nacional de España de Música clásica y nada más ponerla acababa de empezar una obra para piano y orquesta, desde el primer momento en que empecé a escucharla me encantó, así que seguí escuchándola disfrutando de lo que escuchaba.
Así me llevé los cerca de once minutos que duraba la obra, al final de la misma tenía unas ganas tremendas de que acabara, pero también de que no, para poder así seguir disfrutando de esa maravillosa obra. Pero como todo en esta vida, terminó. Por lo que subí bastante el volumen para enterarme de la obra cuando el comentarista lo dijera.
Con tal mala pata que en el momento en el que dijo el autor entró mi madre… Por suerte me había enterado de donde era el artista, de Noruega, y que era una obra para piano y orquesta.
Así que, nada más llegar a casa, encendí el ordenador y me puse a buscar. Al principio me lié mucho, porque creía que el comentarista había dicho Liszt, pero al final no era. Así que fui más bruto y busqué simplemente: “concierto piano orquesta noruego”. Con la fortuna de que esta vez sí encontré al autor. Era Edvard Grieg. Así que con esa información, abrí Spotify y empecé a buscar. Hasta que la encontré, esta parte no me llevó mucho tiempo.
Por lo tanto, aquí tenéis una magnífica obra, espero que os guste tanto como a mí, son tres movimientos, todos magníficos, pero el que escuché fue el tercero, así que ese os dejo.
Pocos artistas me han hecho disfrutar y entretener tanto como Victor Borge (1909 – 2000). ¿Qué lo hacía especial? Pues que hacía una cosa muy simple pero a la vez muy interesante. Mezclaba sus interpretaciones con humor. Sinceramente, una idea brillante.
Según los vídeos y audios que he podido escuchar de él. Siempre hacía una especie de monólogo al principio para luego interpretar una obra o varias. Pero era especial, no interpretaba la partitura tal cómo estaba escrita, sino que, y aquí viene lo bueno, mezclaba diferentes obras de una manera muy sutil, sin cambios demasiados bruscos. Sinceramente, una artista en mayúsculas que me ha maravillado desde que lo escuché por primera vez.
Lo descubrí gracias a las sugerencias de Youtube, afinando más, lo descubrí a través de este vídeo:
Luego de verlo, empecé a buscar más, guiándome por la curiosidad y por el asombro que me generó el vídeo. Así fue cómo ya disfruté con la boca abierta. Vi vídeos como estos:
Pero no sólo hacía estas actuaciones, también hacía conciertos de música clásica al estilo de siempre. Interpretando lo que viene escrito en la partitura. Como se puede observar con esta obra maestra, una de mis favoritas: Claro de Luna de Debussy.
Ya para terminar, os enseño el vídeo que más me ha encantado. Una actuación junto al también ya fallecido Leonid Hambro. Otro gran artista. Sin más os dejo con el vídeo. Sólo diré que tiene sorpresas, agradables por supuesto, que harán que el vídeo tome más valor del que por sí tiene.
Espero que os haya gustado, como a mí. Y que sigáis buscando vídeos suyos porque pasaréis un buen rato.
Martin Fröst es, actualmente, el mejor clarinetista del mundo junto con Sabine Meyer. Y una prueba de ello son estas dos interpretaciones de dos obras muy buenas y que os sonarán seguro: Ave María (fijáos en la respiración circular, o dicho de otro modo, respirar y seguir tocando sin parar) y Flight of the Bumblebee.
Escúchenlo y disfruten:
Estamos acostumbrados a escuchar. Todo el día lo hacemos, pero John Cage tuvo la genial idea de hacer una gran obra… sin música, totalmente en silencio. Puede parecer raro, y en cierta manera lo es porque casi nunca hacemos eso. Sentarnos tranquilamente y no escuchar nada. Su idea es, sencillamente, soberbia.
La obra se llama “4′33′‘” y como su nombre indica dura 4 minutos 33 segundos. Tiempo suficiente para pensar en lo que quieras. Espero que lo sepáis aprovechar.
Este es uno de los grandes. Es rock, pero tiene en su sangre Jazz y al Soul.
Hace ya tiempo, unas semanas más o menos, hablando con un amigo de la Universidad sobre los vinilos me entró de nuevo el gusanillo de escuchar la música grabada de una manera analógica que puede llegar a superar a la digital.
Me encanta el sonido que tiene, es totalmente distinto al que escuchamos ahora, digital puro, en el que todo es más natural, tú te pones a escuchar un cd cualquiera, y después el vinilo del mismo, y notas la diferencia, por lo menos en mi caso. Ahora cuando escuchas un disco, el sonido es más frío, no tiene la calidez del vinilo. Y el sonido de la aguja… me encanta, le da más vida.
Y ayer, ya con tiempo libre, abrí el reproductor que tengo en el salón, lo abrí por dentro para encenderlo porque está estropeado el botón, saqué un disco de Zarzuela, sólo orquestral, lo puse y me senté en un butacón mientras que disfrutaba de la música que salía de la aguja… fue lo mejor, el momento más tranquilo del día.
El problema es que el que tengo está medio estropeado y es un engorro encenderlo así que miraré los reproductores a ver que precio tienen, y muy probablemente caiga uno para tenerlo en mi habitación.
Pero no creas que los únicos discos que hay de vinilo son antiguos, no, hay grupos modernos, como Arctic Monkeys, que apuestan por el vinilo, así que si no habéis escuchado nunca uno… intentad buscar un lugar donde haya uno para hacerlo. Ya veréis como os gusta.
Hoy viene una entrada rapidita con un vídeo, pero precioso. Un hombre que vió una foto de unos pájaros en unos cables del tendido eléctrico y cayó en la idea de que formaban una partitura, sorprendente, ¿no?. Pues míralo, escúchalo y disfrútarlo.
Visto en: Pixel y Dixel
Hoy domingo, para terminar la semana os traigo otro poco más de música, esta vez le ha tocado al Jazz, que lo tenía abandonado. Así que para recuperar ese mundo nada mejor que una conbinación de los mejores trompetas de Jazz que he escuchado, son: Arturo Sandoval, el fallecido Dizzy Gillespie y Claudio Roditi.
En este video podremos escuchar a Arturo Sandoval y a Claudio Roditi interpretando un tema, de los más conocidos y de los mejores que hizo, de Dizzy Gillespie: A Night in Tunisia. Una obra magnífica con solos de ambos trompetistas. Una gozada, que lo disfrutéis.
Una variación bonita, a mi parecer demasiado adornada, pero no por ello interesante, interesante por que los arreglos son buenos, y la interpretación y calidad del clarinetista son… impresionantes. Es un arreglo realizado por Mate Bekavac. Los dedos de ese clarinetista no son normal, y la embocadura no se queda lejos, porque hacer esos cambios de registros de una manera tan cómoda y llegar a esos agudos que nunca había escuchado me han dejado fascinado. La melodia la reconoceréis al instante si habéis escuchado un poco de música clásica. Os dejo con el video para que flipéis.