Mirar al pasado

No puedo evitar, al mirar el pasado, añorar todo lo que pasó y todo lo que pudo haber pasado. Me siento triste cuando veo cosas, situaciones, vividas hace tiempo. En el que por las razones que sea, mis errores, los demás, o porque, simplemente, debería de ocurrir así me hacen sentir que quiero vivirlas de nuevo para poder disfrutar más de aquellos compañeros que ya no tengo, de esos lugares que ya no son los mismos…

Y es que el tiempo hace mella en todos, hace disminuir la confianza en otra persona hasta el punto de que ahora te parece un extraño, alguien en el que no tienes nada en común salvo ese recuerdo, pero a veces no es suficiente.

No soy capaz de evitarlo, es empezar a ver fotografías de viajes antiguos con los compañeros y antiguos amigos de la infancia, y me dan unas ganas tremendas de volver a hablar con ellos, y de reírnos y de contarnos mutuamente lo que nos ha ocurrido en esos años.

Menos mal que hay excepciones, y una la encontré el otro día, dos amigos a los que hacía tiempo que no lo veía y nos hizo mucha ilusión verlos de nuevo, y charlar con ellos.

Es cierto que el pasado no podemos cambiarlo, pero el futuro me lo puedo preparar, siempre sujeto a cambios ajenos u otras causas, por eso no quiero perder a los amigos que tengo ahora, porque en el futuro no quiero ver fotografías de ahora y sentirme igual que ahora, porque quiero que sigan ahí, juntos.