El viejo marinero

Aquel viejo marinero se había vuelto a echar a la mar, como cada día desde que tenía 16 años. Este viejo hombre veía esto como parte de su vida, no podía imaginarse vivir sin tener que coger su bote construido entre su padre y él cuando tenía 20 años. Ahora lo coge para separarse del ruido de la tierra, de la ciudad.

Ése ruido era antes mucho más bajo, no existían los coches y la ciudad no era tan industrial y capitalista. Entonces él cogía el bote por necesidad, para conseguir alimentos para su familia. Ahora… ahora las cosas han cambiado.

Anuncios

3 comments

    1. Exacto. Sigue necesitándolo para sentirse a gusto. Lo que al principio fue por obligación de dar de comer a su familia se convierte ahora en necesidad de evadirse.

  1. ¡Claro! Y a veces, te llena más el poder sentirte cómodo, que tener la barriga llena…

    Es un verdadero fastidio estar todo el día escuchando los mismos(cansinos) ruidos, y llegar a la tranquilidad… yo quiero un bote 😀

Los comentarios están cerrados.